En gasolina hay dos versiones, una de 224 CV («RS 2.0T 16v») y una de 230 CV («2.0T 16v F1 Team R26»). La versión Diesel tiene un motor de 175 CV de potencia. El Mégane Renault Sport 2.0T 16v (224 CV) y el Mégane 2.0T 16v F1 Team R26 (230 CV) tienen un motor de gasolina de 2,0 l con turbocompresor.
Opcionalmente, tanto el Diesel de 175 CV como el gasolina de 224 CV pueden tener en opción un ajuste distinto del chasis («Chasis Cup»). Esta opción incluye la posibilidad de desconectar el control de estabilidad a cualquier velocidad y unos muelles y amortiguadores más duros. También incluye espejos retrovisores y llantas en color antracita (no cambian las dimensiones de los neumáticos ni el modelo (unos Continental Sport Contact 2 en medidas 225/45 R17).
El Mégane Sport F1 Team R26 se diferencia de la versión de 224 CV por la potencia de su motor (tiene un escape distinto y un ajuste de la inyección específico), porque tiene un diferencial de deslizamiento limitado entre las ruedas delanteras y porque monta de serie la suspensión con ajustes deportivos («Chasis Cup»), que es opcional en el Renault Mégane Sport de 224 CV y en el Diesel de 175 CV. Además, tiene llantas de 18" con un acabado en color oscuro, las pinzas de los frenos van pintadas en rojo y la carrocería puede ir pintada en un color amarillo específico. Los asientos de esta versión están fabricados por Recaro.
En todos los Megane RS (en el Mégane Renault Sport gasolina, en el Diesel y en el F1 R26) los frenos de disco son idénticos: delante tienen pinzas Brembo de cuatros pistones y discos ventilados de 312 mm de diámetro. En las ruedas traseras hay discos macizos de 300 mm de diámetro.
El Renault Mégane 2.0 16v dCi de 175 CV está a la venta entre 26.650 y 29.560 €. Es unos 750 € más caro que la versión de gasolina de 224 CV. El F1 Team R26 es el más caro de todos y está a la venta (únicamente con carrocería de tres puertas) por 30.200 €.






Es una pena que con un coche tan guapo exteriormente y tan bueno en cuestion de chasis y motor, tenga unos ineriores tan inceiblemente simples y feos.
Sin lugar a duda es el cancer del vehículo.
Publicado por: Nistelrooy | 27/12/07 en 0:40
Razón no te falta
Publicado por: A.J | 12/01/10 en 22:34