Tenemos un Peugeot y a una mujer en su interior, asta aquí nada del otro mundo. Ahora bien, el problema viene cuando intentas cambiar de sentido en el peor lugar que puedes elegir, desafiando las leyes físicas y matemáticas como es el caso. Es posible que las imágenes en el vídeo puedan herir la sensibilidad del espectador.
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